lunes, junio 15, 2009

Vorágine

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No podría definir de otra forma estos últimos días, una vorágine absoluta que no dejaba respiro de noche ni de día, un ser absorbida por un potente remolino contra el que es imposible luchar y no queda otra que dejarse arrastrar por él a la deriva...

Tanta tensión acumulada que lejos de ir en descenso tan solo se suma a la nueva adquirida, tantos sentimientos encontrados, tantas responsabilidades, tanto empeño puesto en posibles e imposibles como si me fuera en ello la vida...

Ya está, los momentos claves ya se han pasado, ahora, recomenzar lo que se trae de antes y empezar todo lo que se ha añadido, asumir los cambios, enfrentar los retos y sobre todo... sobre todo, sobre cualquier otra cosa, evitar que ninguno de los roces que estos momentos han causado, lleguen a provocar heridas.
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5 comentarios:

maria dijo...

te juro q has leido mi alma

Qalamana dijo...

Después de la tormenta siempre viene la calma y parece que nos ha aplastado una apisonadora, verdad? Bueno, ahora es un nuevo comienzo con miles de posibilidades a tu alcance :)

txusman dijo...

pues que suerte tienes si salen ilesa...

Bettina dijo...

Para ello será necesario usar la razón. De momento disfruta del cambio. Lo nuevo siempre es bueno, y a los "roces" que también se los lleve la lluvia. ¿O no?. Disfruta y descansa.

lavabajillo dijo...

Tu texto expresa una magnifica manera de afrontar los cambios y las nuevas situaciones; pero en fin , de ti era de esperar esa actitud tan positiva.