miércoles, diciembre 12, 2007

Y…

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Y de repente comprobar como vuelve a “sonar” una voz familiar… nos produce tanta alegría que pareciera que el corazón nos fuera a estallar…
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5 comentarios:

txusman dijo...

breve... y bueno...

Pedro J. Sabalete Gil dijo...

Créeme que te entiendo. Cuando reconocemos gestos en ellos que son los nuestros. Cierta distancia engrandece los reencuentros.

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Saludos.

Anónimo dijo...

No hay nada más bonito que reencontrarse con los afectos. ¿Regalo de Navidad?

mia dijo...

Más importante que todo esto... mucho más... cuando las "circunstancias" cambian el "son" de quienes queremos... y de repente vuelven a "sonar" como siempre... ¡¡Que alegría nos dan!! :)

fiorella dijo...

Volver a ese ritmo,a ese entenderse especial.Un beso