.Pues eso, que hoy nos hemos ido a IKEA…, aquí no hay, pero sin pegas, que lo tenemos a 150 km, y teníamos clarísimo las tres que nos merecía la pena, de forma, que con todas nuestras medidas tomadas, y clarísimo lo que teníamos que comprar, a eso de las 9.30 salíamos para allá.
Yo he ido todo el camino recordándome a mi misma que SOLO tenía que comprar lo que tenía pensado, bueno, si acaso, alguna otra cosilla de la cocina más, es que me rechiflan las cosas de cocina, no lo puedo evitar, pero justo por eso, es difícil que encuentre algo novedoso y que no lo tenga ya…
Es imposible mantener la cordura cuando se encuentran cositas ideales y a precios que realmente merecen la pena, es que el cerebro es además un peligro para esas cosas, que enseguidita encuentra justificaciones indiscutibles para salir tirando con esa regadera que de verdad te hace falta, por que la otra es demasiado endeble y la mitad de las veces te gotea, y ni cuento ya si hablamos de cuencos y ensaladeras, los separadores de los armarios, es que siempre hacen falta, que no hay forma si no de poder colocar de verdad bien las camisetas, y la picadora de hielo a mitad de precio… ¡Quien no se la lleva???
A las 15.30 estábamos en caja, y sufriendo de pensar como meteríamos todo aquello que llevábamos en el coche, que no hay maletero que aguante tanta revuelta, y además, Mila ha encontrado la mesa de ordenador que quería, y a juego una cajonera… pero nos había jurado ese chico tan simpatiquísimo de la sección, que las cajas resultaban pequeñas, bueno, enormes no son, pero la verdad, empieza a corrernos un sudor frío imposible de controlar conforme nos acercamos al coche con semejante carga, pero yo siempre he sido un hacha en eso de ordenar maleteros, y no creo que esta vez se me resista, casi les reto a ver si me aceptan una apuesta…
¡¡Hemos metido todo dentro!!, incluso yo no me lo termino de creer, y eso que era la que insistía en que no habría problema, unas copas más delicadas van en el asiento de detrás, pero bueno, sobra espacio, que vamos solo tres, así, que sin pegas.
Y son casi las 16 h cuando vamos a comer muertecita de hambre y de sed, y literalmente muertas, yo, como el de la película, “No siento ya las piernas”, la comida, muy regular, pero da igual, una se come lo que sea cuando tiene un hambre que se pela, además, se trataba solo de calmar el apetito, no de hacer una comida placentera, y al terminar, y al recordar que en la sección de plantas habíamos visto las Orquídeas a 7,90, no hemos podido resistirnos a dar otra vuelta…
Y claro, ya puestas, hemos encontrado de paso unas estupendas bandejas, y maceteros divinos, y alguna que otra cosilla más suelta, total, si en los asientos de atrás aún sobra sitio, no vamos a quedarnos con las ganas ya que estamos puestas…
Lo más duro???, la vuelta, no ya el camino, que eso nada, aún cuando ha estado un poco pesadillo por obras y cosas de esas, hemos llegado cuando pasaban las 20,50, y entonces… entonces nos ha tocado descargar todo lo que traíamos a cuestas, en tres casas, casi tres mudanzas, pero anda que no somos dispuestas, y en menos que canta un gallo, cada una en su casa, y todas tan contentas….
Hemos quedado para volver, que nos hemos dado cuenta a la vuelta, de todo lo que nos ha faltado comprar… pero eso, será cuando estemos realmente compuestas.
.